La alta tasa de paro que sufre España es debida en gran parte a la inmigración, que ha crecido desde el año 1998, que coincide con el boom inmobiliario, que habían censados 638.000 extranjeros, hasta 5.698.000 censados en el año 2009. Si ahora hay 3.800.000 parados, todavía deberá subir aun más, pues aun tienen trabajo al menos 1.200.000 extranjeros que no estaban censados en 1998 y que siguen trabajando, y todo ello sin contar con los nacionales españoles que han entrado en el mercado de trabajo desde entonces y al número de dos millones de parados de españoles existentes en el mismo año.+*